Texto y fotos: Periodista J. Rodolfo Custodio G.

Quetzaltenango es una ciudad neoclásica, lo que la diferencia de otras de la República y distintos países, donde la influencia colonial se acentuó con gran poder y se les encuentra en toda la América Latina, desde México hasta la América del Sur.
Nuestros antepasados le dejaron una huella maravillosa con edificaciones que también trasladaron al Cementerio General, como pidiendo a las generaciones que les sucedieron, que lucharan por sostener este maravilloso legado que, en muchas ocasiones, se llevaron consigo hasta su propia muerte.
Encontramos, pues, tumbas que representan alegorías donde no es necesario agregar palabra alguna; monumentales esculturas de mármol de Carrara, Italia, con grabados increíbles y hasta retratos de sus dueños.
La piedra, dócil y noble como el corazón del pueblo quetzalteco, se dejó repujar mostrando toda su maravillosa entraña, hasta presentar a la vista de los espectadores, verdaderos palacios que son mausoleos, pero que llevan a la perplejidad por su perfección y tallado.
También existen sepulcros que fueron monumentos enormes y maravillosos, pero que están abandonados y casi destruidos, por dos factores terribles: El terremoto de San Perfecto en 1902; y -lo triste e imperdonable- la delincuencia común que ronda por ese sagrado recinto, despojando o destruyendo verdaderas joyas en mármol.
Que esta página que presenta a ustedes TGD LA VOZ DE OCCIDENTE, sirva para mover hasta lo más profundo, la conciencia de vecinos y autoridades para proteger lo que queda del Cementerio General, Patrimonio Arquitectónico de Quetzaltenango.